Una ciudad que enamora y fortalece (+fotos)

Santiago de Cuba es una ciudad que alienta y enamora, que atrapa desde el primer instante, tanto a los nativos como a quienes la visitan por su belleza arquitectónica,valoreshistóricos y patrimoniales que armonizan con sus aires de modernidad pero,especialmente, por la idiosincrasia de su gente generosa y franca.

Esa misma gente está consciente de que vivir en una ciudad limpia, ordenada, higiénica, disciplinada y hermosa es un placer enorme que todos nos podemos regalar todos los días,para hacer mucho más edificante la existencia de cada cual y de los que nos rodean.

Mucho más en una urbe de tan rico acervo histórico que ha tenido un protagonismo singular en el acontecer de la nación como Santiago de Cuba, donde debe reinar la pulcritud como valor agregado de primer orden.

 Las ciudades también se engrandecencuando, además de limpia, son sanas de espíritu y predomina en sus pobladores las normas de cortesía, los buenos modales y la decencia, un atributo enseñado por padres y abuelos y que debe rescatar su brillo en la sociedad que edificamos.

  Ya lo anticipó desde pasados siglos el siempre vigente José Martí: “(…) una ciudad es culpable mientras no es toda ella una escuela” y “(…) la vida sin cortesía es más amarga que la cuasia y que la retama (…)”.

  Ello indica que no podemos permanecer indiferentes antes quienes no cuidan el ornato público ni sus monumentos y parques, y echan basuras en las calles y en sitios inadecuados, convirtiéndose en cómplices de la fealdad, de la falta de higiene y de las indisciplinas sociales.

  Los que la habitamos, quienes la amamos como la casa grande con un sempiterno sentido de pertenencia, debemos sentir orgullo de la gloria que esta ciudad y su gente han ofrendado al país,y en ese sentido ser consecuentes con el esfuerzo estatal por mantenerla tan ordenada y pulcra como heroica y hospitalaria.

  Santiago de Cuba ha recibido muchos elogios, pero siempre recuerdo aquellos de personas que la han hecho crecer con su trabajo y su talento comoWilkie Delgado Correa, Doctor en Ciencias Médicas, Profesor Titular y Consultante, Profesor de Mérito de la facultad de Estomatología de la Universidad de Ciencias Médicas; escritor, periodista,  hombre de pensamiento profundo y probada militancia, con numerosas condecoraciones como premio a su obra:

 “Santiago es, además de tierra y humanidad especiales de cubanía, un aliento y un espíritu de rebeldía indomable que irrumpe cuando es necesario para jalonar de heroísmo y epopeya la historia patria, mientras cotidianamente vive su vida con la filosofía de crear de la nada, lo poco o lo mucho, las razones para construir e inventar una felicidad compartida con todos los compatriotas y con otros pueblos”

También Eloína Miyares Bermúdez, ya fallecida, eminente pedagoga e investigadora del Centro de Lingüística Aplicada, una vida consagrada a elevar la cultura del idioma; Doctora Honoris Causa de la Universidad de Oriente, merecedora del Escudo de la Ciudad, y como para resumir una existencia al servicio del pueblo condecorada con el Título Honorífico de Heroína del Trabajo de la República de Cuba, lo que dice más que mil palabras:

”Santiago de Cuba es para mí la vida. He viajado, pero estar en mi tierra natal es lo que más deseos de vivir y de realizarme me aportan. Adoro todo cuanto tenga que ver con Santiago: su paisaje, los niños, los peloteros, los artistas, su historia extraordinaria, y nuestro pueblo con su carácter, su alegría y  personal comunicabilidad. Me estimula ser santiaguera, vivir, crear aquí, y las muestras de cariño que he recibido como reconocimiento a mi obra”.

Y del Premio de Periodismo Gloria Cuadras y por la Obra de la Vida Mariano Corona Ferrer , Máster Miguel Ángel Gaínza Chacón, sagaz periodista, siempre detrás de la noticia, de la buena entrevista, capaz de asumir cualquier tópico con igual profesionalidad;  Vanguardia Nacional del Sindicato de la Cultura y un enamorado confeso de la ciudad.

“No dispongo del don de la palabra hermosa. Me conformo con decir que cuando  necesito reforzar mi espíritu salgo a caminar sus calles, donde tengo la impresión de que respiro mejor. 

“Santiago es como una mujer bella, esplendorosa por sus calles ondulantes, sus balcones siempre dispuestos a las guitarras. Mi ciudad es mi orgullo, es mi existencia, es mi aliento; mi gente también me ayuda a vivir, aunque esas mismas personas no reparen en que son así y que tienen el sortilegio de la amistad espontánea, de la solidaridad, de esa manera única de robarse el corazón del otro”.

Escrito por Aída Quintero Dip y publicado en Radio Mambí

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